Vive el día a día del equipo con eléctrica tensión, porque inevitablemente se siente parte de éxitos y fracasos. Habla siempre de forma cauta, sabedor de que en el fútbol lo que hoy es blanco mañana se convierte en negro y viceversa. Ramón Rodríguez Verdejo, Monchi, sevillista antes que consejero y director deportivo, reprime como puede su lado más pasional, aunque no puede evitar entusiasmarse cuando habla del actual proyecto deportivo. Con la primera vuelta acabada, el de San Fernando hace balance tirando de fríos pero ilusionantes números.
Con todo lo que ha caído y el equipo sigue arriba
"Creo que el Sevilla, si tiene algo desde que Manolo Jiménez es su entrenador, es regularidad. Los números están ahí y son irrefutables. Estar ahora mimo en puestos Champions y con un buen bagaje de puntos es para estar más que satisfechos. Si analizamos la primera vuelta, dejando de lado cualquier tipo de subjetividad, la marcha del Sevilla es buena y está dentro de los parámetros previstos, a pesar de las muchas dificultades".
¿Qué dificultades?
"Las lesiones, sin duda. No lo tomamos como excusa, aunque sí lo hagan otros equipos. Pero creo que ningún club en España ha sufrido tantas lesiones como nosotros, cosa que ha influido en el rendimiento del equipo. De hecho, jugadores que ahora están a un nivel muy alto, como Adriano, Kanouté, Capel, Renato o Luis Fabiano son jugadores que han estado lesionados durante el campeonato y en caso de no haberlo estado el rendimiento del equipo hubiera sido mayor".
De todas maneras, no tiene mucho de qué quejarse
"Ciertamente no. El nivel de exigencia en este Club es muy alto, por nosotros mismos y por el propio presidente, que es quien marca la pauta, que es el que pone el listón tan alto. Cuando no se consigue un partido o un resultado parece que entramos en una crisis pero también hay que analizar que los números están ahí y son buenos".
¿Es José María del Nido un jefe intenso?
"Cuando escucho o leo que en otros clubes es noticia que el director deportivo se reúna con el presidente me resulta gracioso. Yo puedo hablar con el presidente más de diez veces al día, al igual que con el entrenador. Él siempre está encima y eso es bueno para que nadie se duerma. Creo que en esa buena coordinación está el éxito del Sevilla. En el buen rumbo que llevamos tiene mucho que ver esa vuelta de tuerca que el presidente le da a todos los estamentos de la Entidad".
Volviendo a lo deportivo, da la sensación de que en esta temporada se juzga al equipo domingo tras domingo.
"Comprendo que los medios de comunicación no pueden vivir con lo último que ocurre, porque en ese caso no podrían escribir nada hasta final de temporada. Acepto y admito que ellos tengan que hacer balance semana tras semana en función del resultado, pero sí creo que periodistas y aficionados deben ser más consecuentes a la hora de ir emitiendo juicios que luego les pueden pasar factura. Nosotros los profesionales tenemos que tener una pauta un poco más amplia, no podemos estar cambiando de opinión cada semana en función de los resultados. Admito los exámenes semanales, pero la gente tiene que comprender que tenemos una visión a largo plazo y que los exámenes se aprueban a final de temporada".
¿Echa de menos la palabra tranquilidad?
"Quizás no tranquilidad, más bien confianza. Ésa es la palabra que tenemos que intentar introducir en la mente del aficionado los dirigentes del Club. El sevillismo debe saber que nosotros somos los mismos que empezamos hace seis años un proyecto ambicioso que ha dado resultados inimaginables y que si hemos conseguido eso por qué no confiar en lo que hacemos ahora. Pienso que la confianza es muy importante, sobre todo porque los resultados nos están avalando en líneas generales. Con confianza llega la tranquilidad".
Usted ha sido futbolista en momentos muy críticos del Sevilla. ¿El nerviosismo en la grada afecta a los jugadores?
"La gente tiene que pensar que los futbolistas son personas, que tienen sentimientos y que el apoyo del público empuja y lo contrario frena. Luego hay futbolistas y futbolistas, pero es evidente, y uno se da cuenta en el campo, que el equipo fluye mucho mejor si cuenta con el apoyo de la grada. Yo siempre digo que el que quiera pitar, que lo haga, pero al final del partido, primero que anime porque ésa es la única forma de apoyar al equipo".
Hay veces en las que animar es muy difícil. ¿Qué le dice el partido de la Sampdoria?
"Una frustración tremenda, una pena grande, un sin sabor difícil de describir. Vivo los partidos mucho más como aficionado que como director deportivo y me llevé un chasco tremendo, fue un palo muy gordo".
¿Qué razones encuentra el Monchi aficionado sobre esa eliminación?
"Pues que el fútbol es así, a veces tú pones todas las armas y las condiciones para solventar una eliminatoria ante un equipo que es inferior, pero no te salen las cosas. Esto no le pasa sólo al Sevilla, le pasa al Madrid con el Real Irán o al Villarreal con el Poli Ejido. A veces no estás al cien por cien, no porque no quieras sino porque el rival está más de al cien por cien. No es solamente lo que eres capaz de hacer sino lo que el otro te permite".
Es decir, que en el fútbol 2+2 no tienen por qué ser cuatro...
"Claro que no, entonces no habría la devoción que hay, ni la emoción previa a un encuentro. Podríamos llenar mil libros de ejemplos como el de la Sampdoria. El fútbol no es un yo soy mejor que éste, sino que hay otros factores que influyen y que hacen que cuando juegue Osasuna contra el Barcelona, el primero gane al segundo a poco del final, a pesar de que es el colista y el otro el líder. Ésa es la magia del fútbol".
Afortunadamente, el equipo se está levantando
"Sí, es verdad. Lo cierto es que el bache más grande que ha tenido el equipo esta temporada han sido los dos últimos partidos del año y el primero contra Osasuna, porque en el resto de competición, si quitamos la época en la que teníamos once jugadores justos, hemos mantenido una buena regularidad. A finales de año y comienzo de éste el equipo notó un bajón pero estamos recuperándonos y nos hemos puesto a la velocidad de crucero que queremos".
Al ver el partido de vuelta de Copa ante el Dépor, la pregunta es si hubo diferentes planteamientos esa noche y la de la Sampdoria.
"No, sin duda que no. Jiménez tiene un sistema, que puede tener alternativas, como jugar con dos puntos o uno sólo y un mediapunta, pero en lo que respecta a lo que se transmite a los jugadores antes de los partidos, el mensaje es el mismo, porque yo estoy allí y lo vivo. Siempre se dice que hay que adelantar las líneas, intentar robar el balón lo más pronto posible... Lo que pasa es que hay partidos en los que un mismo sistema funciona y otros en los que no. No todo es táctica, además hay unos señores que tienen que ejecutar las órdenes y hay días en los que están bien y otros en los que no están. Eso de meter al equipo atrás o echar el equipo para adelante es muy antiguo, es para jugar en la calle. Manolo plantea los partidos de la misma forma, a veces sale y a veces no. Lamentablemente, esta campaña no salió en un partido importante contra la Sampdoria".
Pocas veces está fallando este año, en cambio, la defensa.
"El año pasado tuvimos muchos problemas defensivos, porque, entre otras cosas, llegamos a tener hasta cuatro centrales lesionados al mismo tiempo. No estuvimos finos atrás y por eso decidimos reforzar a conciencia esa línea. El equipo ha ganado en consistencia con la aportación de Squillaci, Fernando y Kono, en los momentos en los que ha estado a tope. Estos tres jugadores sumados a los que ya había han contribuido a elevar el nivel de la retaguardia, cosa que es muy importante porque ahora el equipo juega más suelto".
¿Qué pasa con Konko?
"Le falta regularidad. Si analizamos los partidos en los que ha estado bien físicamente, comprobamos que ha rendido a un buen nivel. El día del Madrid, por ejemplo, jugó un gran partido. El problema es que su juego necesita continuidad y ha tenido tres lesiones musculares en muy poco tiempo, pero sabemos que Konko es una apuesta segura".
¿Ha mejorado el rendimiento de Palop con la nueva defensa?
"Es evidente que cuando el equipo defensivamente está bien, el portero está mucho más concentrado en lo suyo, más relajado, no tiene que estar pendiente en ir apagando fuegos. El bienestar defensivo favorece al portero".
Un jugador que, sin embargo, se está estancando, sobre todo después de lo bien que terminó el año es Fazio. ¿Qué ocurre con el argentino?
"Está pagando el no haber hecho una pretemporada completa, porque un jugador de su constitución la necesita. También influye su lesión de tobillo previa al partido contra el Salzburgo, que no le ha permitido estar al cien por cien, aunque se haya tenido que tirar de él por circunstancias. Por eso hemos querido que parara ahora".
Más nombres propios. Luis Fabiano y Kanouté, una pareja demoledora.
"Son dos extraordinarios jugadores y cuando juegan juntos muy difíciles de parar".
¿Usted en un partido decisivo prefiere jugársela con los dos arriba en vez de utilizar otras variantes?
"Hombre, no pueden jugar siempre juntos porque nos los cargaríamos. Creo que si mañana jugáramos una final Manolo apostaría por los dos en punta, pues de hecho en los partidos fundamentales siempre tira de ellos".
Sea sincero, ¿cuando ficharon a Kanouté pensaban que era tan bueno?
"Nosotros lo conocíamos bien, firmamos a un jugador que reunía el perfil que quería Juande, muy bueno técnicamente y con mucha coordinación, pero es absurdo decir que creíamos que iba a ser tan bueno. No pensábamos que podía ser un jugador del nivel que está dando, pero eso no se puede garantizar con ninguno. Los fichajes son siempre una caja de sorpresas, eso lo tenemos que tener claro siempre".
Otro que está que se sale es Jesús Navas. ¿Ha mejorado sin Daniel?
"Daniel es un jugador muy bueno, con una personalidad tremenda, que quiere llevar a ocupar zonas de espacio donde se desenvuelve Jesús Navas. Le pasa también con Messi. Daniel le comía el terreno a Jesús y ahora se ha librado de esa presión, ocupa más espacio donde él tiene que ser importante. Tampoco necesita hacer tantas coberturas al lateral, porque el lateral no sube tanto... Nosotros sabíamos que sin Daniel se iba a liberar e iba a ser mucho más Jesús Navas que nunca".
Vamos terminando, hágame un pequeño balance de esta primera vuelta.
"Vuelvo a decir que los balances son para final de temporada, pero bueno, sí podemos decir que el fracaso de la UEFA es incontestable pero que en Liga el rendimiento es sobresaliente, pues hemos igualado los mejores números de nuestra historia en una primera vuelta. Nuestro objetivo es meternos en Liga de Campeones, eso marca la pauta y de momento lo estamos consiguiendo. Entrar en Champions es fundamental porque nos permitiría seguir manteniendo el nivel actual de inversiones, lo contrario sería un paso atrás. Por eso estamos muy contentos hasta ahora".
Le noto con confianza hacia Manolo Jiménez
"La trayectoria de Manolo, más allá de que alguno le guste o no, es muy buena. Los números están ahí, no dejan lugar a dudas. Creo que con Manolo Jiménez habrá éxitos de presente y de futuro